Se dice cuando le encargas a alguien que se quede al tiro cuidando el negocio, el puesto o lo que estés manejando, para que no se haga bolas nada ni se pasen de listos. Es como decir “échale ojo” pero en modo tiendita de barrio. Útil y bien cantadita cuando te vas tantito.
"Compa, cuidao el changarro tantito, voy por una coca y regreso, no me vayan a chamaquear con el cambio."