Se usa para describir a alguien lleno de energía, que no se queda quieto ni un segundo y siempre está encendido como un cohete recién prendido. Es esa persona que anima el ambiente, prende la rumba y parece tener pilas eternas en el pecho. A veces cansa, pero hay que admitir que sin ese chispero la cosa sería un velorio.
Se le dice a la persona que, con dos frases y cero necesidad, monta el lío y enciende el drama. Donde había un plan sencillo, aparece el salseo, los malentendidos y la película. Es como tener un mechero humano al lado, siempre buscando la chispa para que arda todo. Y sí, a veces hasta entretiene.
En Granada se le dice chispero al que no puede evitar picarse y convertir cualquier plan en una competición absurda. Da igual si es subir escaleras, ver quién aguanta más picante o quién se marca el eructo más fino. Va echando chispa a lo cotidiano hasta que todo acaba en risas y piques sanos.
En Sevilla, un chispero es ese nota que convierte cualquier tontería en una historia épica, exagerando a gusto y soltando ocurrencias sin parar. Va encendiendo la charla con gracia y mucho cuento, aunque solo haya ido a por pan. Si lo dejas, te monta una película en la barra y tú tan feliz, la verdad.
En Barcelona se le dice chispero a la persona que llega sin hacer ruido y, sin querer, enciende el plan. Tiene chispa, suelta comentarios rápidos, cuenta anécdotas y se le pega la risa a todo el mundo. No es que organice la fiesta, es que la provoca. Vamos, el típico que convierte unas cañas en un sarao.
En Madrid, chispero es alguien con labia rápida y mucha inventiva para salir del paso, sobre todo cuando le pillan en un renuncio. Te suelta una excusa en dos segundos y encima te la vende como si fuera verdad. Lo de chispero viene de la chispa, porque le saltan las ideas al momento. Un artista, vaya.
Persona con la habilidad de crear, sin pretenderlo, situaciones incómodas o embarazosas en reuniones sociales debido a su falta de filtro y franqueza inusitada. Un chispero del norte cuya sinceridad brota como chispas ardiendo.
Chispero es aquella persona que, mientras todos están pesimistas o viendo el vaso medio vacío, saca optimismo hasta del mismísimo desastre. Un chispero en Málaga ve un trueno como ambiente para plancharse a una bailaora improvisada.
Dícese de aquel que, en pleno apagón tecnológico o corte de energía, se convierte en una fuente viviente de entretenimiento analógico: desde sombras chinescas a dramas teatrales improvisados. Un chispero retro capaz de hacer brillar la noche con su ingenio pre-digital.
En Valdivia, 'chispero' se refiere a alguien que siempre encuentra la manera de escabullirse del trabajo rutinario justo cuando más se le necesita, usando el viejo truco de la fuga como un relampago en cielos despejados. El chispero valdiviano es un maestro del desvanecimiento oportuno cada vez que asoma una tarea incómoda.