Se dice cuando alguien anda bien acelerado, nervioso o todo alborotado, como si trajera el corazón a mil y no pudiera estarse quieto. Puede ser por emoción, por estrés o por andar a las carreras. Es de esas frases bien del norte que pintan perfecto a la raza cuando se prende de más.
"No manches, el Kevin anda hecho bolillo desde temprano, se bañó en cinco minutos y ya trae la troca lista pa' ir por la morra."