Se dice de alguien que va acelerado, con afán, como si tuviera el motor prendido todo el día. Puede ser porque anda apurado, nervioso o simplemente hiperactivo, sin parar quieto ni un segundo. En la Costa se usa mucho para el que camina rapidito o hace todo a la carrera. Y sí, cansa solo verlo.
"Oye, parcero, Juan llegó y anda embalado desde temprano, sube, baja, habla duro y ni se sienta. Parece que lo estuvieran correteando por todo el barrio."