Expresión bien patagónica para decir que alguien es terco a más no poder, que insiste e insiste como un río crecido que no lo para nadie. Se usa cuando la persona ya pasó de insistente a denso, pero igual hace gracia porque suena cariñoso y muy del sur, como decirle cabezón pero con paisaje incluido.
"Che, sos un porfiado de río con ir a pescar al Limay, está helado, hay viento a lo loco y vos igual querés armar la carpa como si fuera verano"