En Trujillo se dice cuando alguien la caga por distraído o por hacer algo sin pensar y termina metido en un problemón. Es como pisar donde no debes y hundirte solito. Se usa para retar con cariño o para burlarse un poco del pata que siempre se manda sus metidas de pata. Y sí, pasa seguido.
"Otra vez Juan se pisó el palto: dejó la llave abierta, se fue a dormir y ahora la sala parece piscina. La vieja está que lo mata, causa."