Se dice cuando metes la pata pero a lo grande, como quedar de torpe o decir algo fuera de lugar y embarrarla frente a todos. Es la versión más gráfica de "meter la pata": no solo te equivocas, te hundes en el barro y te toca bancarte la mirada ajena. Duele, pero igual da risa después.
"Fui al cumple de Juan y eché la pata al barro heavy, tiré un chiste y justo estaba la abuela al lado. Quedé pagando, me quería evaporar ahí mismo."