Se dice cuando la embarras a lo grande, de esas metidas de pata que te dejan frío y con cara de ¿por qué hablé? Es cometer un error garrafal, normalmente por apurado, distraído o por bocón. En Piura también suena a que la macana fue con ganas, sin medias tintas.
"Oe, qué palta: mandé el sticker del chisme al grupo de la familia y mi vieja lo vio al toque. Ya fue, metí la pata gorda y ahora me toca aguantar la bulla."