Se dice cuando algo te da tanta risa que te deja sin aire, con la panza doliendo y hasta con lágrimas. Es una forma exagerada y muy común de decir que te reíste a lo bestia, como si te fueras a caer al piso. No es literal, pero pinta perfecto el ataque de risa.

"En la chamba, el pata contó una anécdota y yo me maté de risa, ya no podía ni hablar. La jefa me miraba feo y yo con lágrimas, casi me voy al piso."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!