Se dice de alguien que está totalmente dominado por su pareja, como si lo tuvieran controlado con correa corta. Es el típico que antes era libre y ahora pide permiso hasta para ir por una gaseosa. Suena medio en burla, medio en lástima, y se usa mucho entre amigos para echarle pulla.
"Parce, Juan ya no se pega ni una polita con nosotros, la novia lo llama cada cinco minutos. Ese man está pisado, ni al parqueadero baja sin permiso."