Se dice con ironía para hablar de alguien que supuestamente es bien obediente, pero en realidad hace lo que le da la gana y deja el desastre. Es como soltarle un aplauso sarcástico cuando mete la pata, desobedece o arma lío. Muy de broma entre patas, de esas que pican pero dan risa.
"Ese Juancho está bien obediente, le dijeron que no toque la moto y fue, la reventó. Ahora anda pidiendo mi bici como si nada, bien fresco el causa."