Se dice cuando estás reventado, sin fuerzas, como si te hubieran pasado por encima. Vale para cansancio físico, para estar hecho un trapo después de currar, o incluso para el bajón emocional tras un disgusto. Es súper común en todo el país, y en La Rioja también, claro. No falla para dramatizar un poco con gracia.

"Entre la vendimia, el jefe dando la brasa y el calorazo, llego a casa y estoy hecho polvo, me tiro al sofá y ya no existo."

Se dice cuando estás reventado, sin fuerzas, o hecho una ruina, ya sea por currar, por no dormir o por una resaca criminal. Es como estar tan machacado que solo te apetece cama, agua y que nadie te hable. Muy común en España y en Murcia se suelta con gusto, la verdad.

"Anoche me lié con la fiesta y hoy voy hecho polvo, ni pa’ bajar a por una marinera me da el cuerpo."

Se usa cuando alguien está reventado, sin fuerzas, como si lo hubieran pasado por la lavadora tres veces seguidas. Puede ser por cansancio físico, por estar anímicamente bajo o por una resaca épica. Es la forma castiza de decir que no das más de ti, que estás para tirarte en el sofá y fusionarte con él.

"Entre la romería, la verbena y la queimada de anoche, hoy estoy hecho polvo, ni con tres cafés cargados levanto cabeza, parece que me pasó un tractor por encima."

En Zacatecas se usa para decir que alguien está agotadísimo, sin una gota de energía, ya sea por la chinga del trabajo, por desvelarse o por una fiesta brava. Es como decir que el cuerpo ya no da para más y solo quieres cama y silencio. Suena dramático, pero la neta describe perfecto ese cansancio brutal.

"Ayer nos fuimos al jaripeo, luego a las chelas y hoy ando en la chamba hecho polvo, nomás oyendo al patrón y viendo qué santo me hace el paro."

Se usa cuando estás reventado, sin fuerzas o medio destruido después de currar, estudiar o pegarte una noche larga. También vale para decir que algo quedó muy mal, como un objeto hecho trizas. Es bastante común en todo el mundo hispano, así que no es solo de una zona concreta, pero se entiende al toque.

"Me metí una pichanga brava, luego ceviche y chelas, y ahora en la chamba no doy más, causa: estoy hecho polvo."

Se dice cuando estás destrozado, sin energía, como si te hubiera pasado un camión por encima. Vale para cansancio bestia, pero también para estar hecho trizas por un mal día o una resaca criminal. Es bastante común en todo el mundo hispano. Y sí, suena dramático, pero a veces es tal cual.

"Me fui de rumba con los panas, luego tocó limpiar la playa y ahora no puedo ni con mi alma, estoy hecho polvo."

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