Se usa para hablar de pasar el rato molestando de forma juguetona, haciendo chistes, fastidiando con cariño o armando travesuras leves con los panas. No es algo pesado, es más bien vacile sano para matar el aburrimiento y reírse un buen rato. En Bolívar es casi deporte nacional, y la gente se lo toma muy en serio.
En Venezuela se usa para decir que estás vacilando, jodiendo sano o pasando el rato con los panas entre chistes, cuentos y risas. No es “hacer una broma” puntual, es más bien estar en plan relax, echando vaina y disfrutando. Si alguien te dice “deja de echar broma”, es que te pongas serio ya.
En Venezuela se usa para decir que estás vacilando, jodiendo en buen plan, echando chistes y pasando el rato con los panas. No es “broma” de mentira, es más bien estar en modo relajo y buen humor. Si alguien te dice que dejes de echar broma, es que ya toca ponerse serio, pues.
Se dice cuando te pones a vacilar y a hacer chistes con la gente, normalmente entre panas y sin mala intención. Muchas veces es fastidiar suave a alguien, tipo carrilla pero versión venezolana. Si hay confianza, se vale. Si no, mejor no te pases, que una broma mal puesta se vuelve peo rapidito.
Expresión muy zuliana para hablar de pasar el rato entre panas sin nada serio de por medio, solo risas, chistes y relajito. Es como dedicarse a fastidiar con cariño, vacilar a la gente y matar el tiempo sin preocupación. A veces parece que en Zulia estudiar es opcional pero echar broma es materia obligatoria, y hay que admitir que se disfruta bastante.