Se dice cuando vas a organizar una fiesta con buen ambiente, música a todo volumen y la banda bien prendida. Es plan de cotorreo, baile y desmadre, de esos que empiezan tranqui y acaban con alguien cantando a grito pelado. Si hay cumbias, chelas y botanita, ya se armó la pachanga.
Se dice cuando vas a montar una fiesta o un plan con música, chelas y puro cotorreo, de esos donde se junta medio mundo y el relajo se sale de control. Es como anunciar que hoy sí se arma y que nadie se raja. No siempre es algo épico, pero suena a que va a estar bueno.
Se dice cuando vas a montar una fiesta o reunión con ambiente, música y chelas, de esas que empiezan tranquilas y acaban con todo el mundo cantando, bailando y haciendo desmadre. Es como decir armar el plan, pero en modo fiestón. Y sí, casi siempre alguien termina pidiendo karaoke a gritos.
Se dice cuando alguien va a organizar una fiesta buena, con música, chelas, baile y puro desmadre del rico. Es como anunciar que se viene el cotorreo en serio y que el ambiente va a estar prendido. En Colima suena bien natural para invitar, presumir plan o calentar motores antes de que llegue la banda.
Se dice cuando vas a montar una fiesta o un plan con desmadre del bueno: música, baile, chelas y gente cayendo sin avisar. No tiene que ser algo elegante, más bien es armar el ambiente y que se prenda. En Veracruz suena bien jarocho, de barrio y con sabor a cumbia y son.
Se usa para decir que se va a organizar una fiesta con todo el desmadre posible, música, baile, mezcal y chisme sabroso. No es cualquier reunión aburrida, es de esas pachangas que acaban en anécdotas legendarias y fotos borrosas. Y la neta, si no hay quien arme la pachanga, la vida se pone bien gris.
Se dice cuando alguien monta el plan fiestero: música, baile, chelas y desmadre del bueno. Es como anunciar que se viene pachangón y que nadie se va a quedar sentado. En Quintana Roo suena bien caribe, de playa y calorcito, para olvidarte del estrés y echar relajo un rato. Y sí, suele acabar tarde.