En Madrid se usa para decir que alguien avisa, llama la atención o manda un mensajito para tantear el terreno, ya sea en el curro o ligando por Malasaña. Es como soltar un aviso elegante sin montar el drama. A veces es un WhatsApp, a veces una charla seria, pero siempre es para marcar límites o interés.
Se usa para decir que haces una llamada perdida o mandas un mensajito rápido para avisar o recordar algo sin liarte mucho. Viene de cuando no había datos ni pasta para gastar en llamadas y vivíamos a base de toques. Es muy de colegueo y aún se usa aunque ya tengamos mil apps.