En Santiago del Estero se dice para marcar que un lugar o una situación es un quilombo bárbaro: todo desordenado, sucio, roto o fuera de control. Es como decir que está hecho un desastre, pero con tonito bien norteño. Sirve para casas, talleres, fiestas o cualquier cosa que se haya ido al carajo. Y suena fuertecito, así que entra con actitud.
"Entré al taller y era un chango fiero, loco: herramientas por todos lados, aceite en el piso y el perro durmiendo arriba del gato hidráulico."