Expresión muy usada para decir que alguien está un poco loco, que se le va la pinza y hace cosas sin mucha lógica. No es médico ni nada, es más bien de cachondeo, como decir que al colega le falta un hervor. En Cantabria suena a cariño gamberro, aunque a veces también es medio regañina, según el tono.
Se dice de alguien que está medio loco, que se le fue un tornillo o que anda con ideas raras. No siempre es insulto, muchas veces va en plan broma entre amigos, como para marcar que alguien está actuando fuera de lo normal. En Argentina se usa bastante y suena bien de barrio.