En Boyacá se usa como ponerse serio y arrancar a camellar de verdad, con ganas y sin tanta carreta. Viene de la idea literal de subirse las mangas para meterle mano a algo pesado o que ensucia. Sirve para trabajo, arreglos, cocina o lo que toque. Es como decir: ya, menos cuento y más acción.
En Durango se usa para decir que alguien se va a lanzar con todo a hacer algo, ya sea chamba, fiesta o hasta pleito. Es ponerse las pilas con ganas, sin andarse con medias tintas. También puede sonar a que ya estás listo para los madrazos, literal o figurado, y la neta tiene su sabrosura.