El carrusel sindical del bosque
Esta mañana montamos un carrusel con troncos lisos para alegrar el claro, y el carrusel nos salió reivindicativo.
Se plantó y dijo: “Yo giro, sí, pero con condiciones: si vais a dar tantas vueltas, al menos que alguna sea para encontrar vuestras llaves”.
Nos reímos porque el domingo es eso: rotar entre sofá, cocina y pensamiento existencial… hasta que, de repente, aparece lo que buscabas en la mano que no mirabas. Si hoy te mareas, que sea de risa y no de prisa.