Se dice en plan de broma cuando alguien anda tan intenso, acelerado o fuera de control que parece que habría que ponerle una camisa de fuerza. No siempre es mala onda, muchas veces es carrilla entre compas por hacer un show, pasarse de lanza o traer energía de más. Suena fuerte, pero tiene su gracia si hay confianza.
"El Beto llegó a la peda brincando en la mesa y gritando que era DJ, ya ni dejaba hablar. Neta, ese güey trae camisa de fuerza."