Frase para admitir, con humor, que estás oyendo el ruido pero no estás prestando atención de verdad. Vamos, que asientes por educación mientras tu cabeza ya está pensando en la merienda o en las musarañas. Va genial para cortar parrafadas eternas sin montar bronca. Un clásico de supervivencia social.
Frase para cuando alguien te está dando la chapa con algo que tú ya te sabes de sobra, pero tú asientes por educación y por no liarla. Vamos, que oyes el ruido, pero tu cerebro está en modo avión. Queda medio fina y medio pasivo-agresiva, y por eso tiene su puntito.