En Andalucía una miga es esa amiga de confianza con la que te vas de cafelito, de tapeo o de cotilleo intenso. No es solo colega, es casi de la familia, la que siempre está al pie del cañón para un plan rápido. Suena tierno y gracioso, y la verdad es que da gustito que te llamen así.
En Santa Cruz se usa miga para hablar del amigo de confianza, casi cómplice, ese con el que armas planes locos y te entiendes con solo mirarlo. Es como decir amigote pero con sabor camba y más cariño. Suena medio tierno, medio bandido, y hay que admitir que tiene bastante onda cuando lo sueltan en la charla.
En Ayacucho, decir que algo es miga es soltar que está facilito, que no tiene ciencia y sale sin sudar. Se usa para tareas, exámenes o cualquier cosa que te parecía un cuco y al final era un chiste. Vamos, que es pan comido, pero con saborcito serrano.
En el Delta Amacuro, miga no es pan ni de lejos, es tu pana del alma. Es esa amiga o amigo con quien te lanzas las loqueras, compartes chismes, viajes en curiara y hasta los secretos más turbios. Cuando dices que alguien es tu miga, estás diciendo que es casi familia, y la verdad suena bien sabroso.