Se usa para hablar de una cosa rara, un rollo sin sentido o una historia inventada que no te tragas. También puede referirse a una mezcla sospechosa o a algo de poca calidad. Vamos, que si alguien te viene con excusas chungas o un plan cutre, tú dices: menuda mandanga. Y te quedas tan ancho.
En Andalucía, mandanga se usa para hablar de tonterías, rollos sin importancia o estar perdiendo el tiempo con chorradas. También puede sonar a excusa barata o a lío innecesario, como cuando alguien se enrolla y no va al grano. Vamos, que es estar con la mandanga en vez de hacer lo que toca.