En Margarita llaman macundales a todos esos cachivaches y peroles que uno carga encima cuando sale de casa. Pueden ser pertenencias útiles o pura bulla que igual te empeñas en llevar. Es como ese combo de cosas que terminas acarreando y luego piensas que mejor las dejabas en la casa, pero igual tienen su encanto.
Se dice de los corotos, bultos o cachivaches que alguien carga encima, normalmente más de la cuenta. Vamos, todo el reguero de cosas que llevas en la mochila, en bolsas o en la mano, como si fueras de mudanza. Es muy de la costa venezolana y suena sabroso, aunque a veces da pena ver tanto peso.
En Barinas se usa para hablar de todos esos cachivaches, corotos y peroles que uno carga encima sin mucho orden. Sirve para referirse a herramientas, utensilios o cualquier trasto que terminas metiendo en el bolso o en el carro por si acaso. Es de esas palabras que suenan a desorden cariñoso, y la verdad es que tiene bastante encanto.
En Zulia le dicen macundales a todos los corotos, bultos y cachivaches que cargas cuando te mudas, te vas de viaje o sales con media casa encima. Es el combo completo de tus cosas, desde la maleta hasta la bolsa con cargadores. Si se te pierde un macundal, prepárate para el drama.
En Anzoátegui llaman macundales a esos carros viejos, remendados por todos lados, que suenan a lata pero igual te llevan donde sea. Son como reliquias rodantes que nadie entiende cómo siguen vivos, pero ahí van, echando humo y cuento. Y hay que admitir que tienen su encanto medio suicida.