Se dice cuando alguien se te instala en un lugar como si fuera su casa, se acomoda, se queda horas y ya hasta opina dónde va el sillón. Puede ser en tu casa, en el laburo o donde pinte. Va con tono medio en chiste, medio queja, tipo: ya te armó campamento y no se va más.
En Catamarca se dice cuando te juntás con la banda y te quedás dando vueltas en un lugar, charlando, mateando o boludeando tranqui, como armando campamento. No es que estén haciendo una casa, es más bien hacer base con tu gente y pasar el rato sin apuro. Suena re de barrio y tiene su encanto.
En Jujuy se dice cuando la gente se junta y arma grupo, como para acompañarse, charlar, matear y bancarse entre todos. Puede ser por gusto o porque hay que resolver algo y mejor hacerlo en patota. Es como decir hacer comunidad en versión norteña, bien de estar codo a codo.
En Chubut y la Patagonia se dice cuando te juntás con la banda a quedarse un buen rato en un lugar, sin apuro y sin planazo. Es estar ahí, mate en mano, charlando, mirando pasar la vida y haciendo tiempo porque pinta. No es trabajar ni hacer mandados, es ranchear y listo.
En Santiago del Estero se dice cuando te quedás en casa o en lo de alguien sin plan fijo, tirado, charlando y dejando que el día pase. Es como estar en modo vago pero con cariño, a veces con mate de por medio y algo para picar. No es “no hacer nada”, es hacer nada con estilo.