Se dice cuando alguien anda demasiado meloso, cursi o empalagoso, como si estuviera bañado en almíbar. Aplica para parejas, amigos o cualquiera que se ponga intenso con los cariñitos y los mensajitos. Es medio en talla y con un toque de burla, porque ya cansa tanta dulzura.

"Oye, ya po, deja de mandarle corazoncitos cada dos minutos, si el Matías anda todo azucarado contigo y estamos en la mesa comiendo tranquilos."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!