Cuando alguien está re picante, con una energía impresionante y hace todo a toda máquina. Como si estuviera embrujado por el diablo mismo, pero en modo positivo.
Se dice cuando alguien anda como poseído: con una rabia brava, acelerado, inquieto o haciendo de todo a la vez. Es como tener el genio prendido y el cuerpo sin freno. En Risaralda se suelta mucho para avisar que esa persona hoy no está para chistes y mejor darle espacio.