En México se dice estar crudo cuando traes una resaca brutal después de ponerte hasta las chanclas. Dolor de cabeza, estómago revuelto, cero ganas de vivir y promesas falsas de no volver a tomar. Es la versión mexicana de estar de resaca, pero con más drama y un poquito de culpa existencial.
En México se usa para decir que alguien trae una resaca brutal después de una buena borrachera. Es cuando te duele hasta el alma, la luz molesta, el café no alcanza y juras que ya no vuelves a tomar, aunque todos sabemos que es mentira. Es como estar medio vivo, medio muerto, pero con olor a alcohol.
Se dice cuando estás hecho polvo, normalmente por resaca o por no haber dormido nada. También vale para algo que está verde o a medio hacer, como un plan que todavía no cuaja. No es tanto de flipar por un chisme, es más de ir reventado o de que falta cocción, literal o figurada.
En Chile se dice cuando andas hecho bolsa, con la cabeza pesada y cero foco, como si el cerebro no te cargara. Puede ser por carrete, por dormir poco o por pegarse una maratón de pega o estudio. No es que estés triste, es que estás fundido y medio zombie. Y sí, se nota al tiro.