En Tamaulipas se usa para decir que alguien está muy aburrido, apagado o sin chispa, como si fuera un plato llano sin nada rico encima. También puede tirar a que la persona es medio sosa o que no trae ambiente. Es de esas frases que suenan simples pero traen su veneno, porque básicamente te dicen que eres el aguafiestas.
Se dice cuando te has puesto fino comiendo y acabas tan lleno que te quedas medio tieso en la silla. Es como ir a reventar, pero con ese puntito de orgullo de haberle dado duro a la comida. Muy de sobremesa larga, cinturón aflojado y cero ganas de moverte.
Se dice cuando alguien está reventado, sin pila, normalmente después de una chinga de trabajo o de ejercicio. La idea es que acabas todo aplastado, como plato, tirado y sin ganas ni de hablar. Es muy de cotorreo para exagerar el cansancio y da risa porque pinta la escena tal cual.
En Montevideo se dice cuando alguien está re aburrido, sin chispa, como apagado por la rutina. Puede ser en el laburo, en una juntada o donde sea, cuando ya no te pasa nada y estás en modo piloto automático. Es como estar planchado, pero versión bien rioplatense. Y sí, suena a bostezo.
Se dice de alguien que está pilladísimo por su crush y se le nota a kilómetros. Va con cara de bobo feliz, se pone nervioso, se le va la olla y hace el ridículo sin querer, pero con ternura. En Madrid suena muy de colegueo, como para vacilar un poco al amigo enamorado.
Frase utilizada para describir a alguien tan sobrecogido por un chisme cachondo que es incapaz de reprimir las carcajadas, como un plato que no puede contener la sopa de risas.