Se dice cuando estás cagado de frío, con ese viento que te atraviesa la campera y te deja tiritando. Es como estar en modo invierno extremo, aunque sea una noche cualquiera. Se usa para exagerar un poco el sufrimiento y hacerlo chiste, porque si no te reís, te congelás.
"Fui al kiosco en remera y me agarró el vientazo, quedé a full invierno, volví a casa temblando y pidiendo mate como auxilio."