Se dice cuando alguien no para de mirarse y acomodarse, como si viviera con un espejo pegado a la cara. Puede ser en el baño, en una vidriera o con la cámara del celu en modo selfie. Va con tono de cargada, tipo: aflojá un toque con la facha y viví. Bastante porteño, la verdad.
"Dale, dejá de espejarte en la vidriera y vení, que el bondi ya está por pasar y vos seguís acomodándote el flequillo como influencer."