Se dice cuando algo está lejísimos, en un sitio perdido donde llegar es una odisea. Vamos, que está a tomar por saco. En Madrid se usa mucho para quejarse de planes que te pillan en la otra punta o de un bar que parece en mitad del campo. Y sí, da pereza solo pensarlo.
"Quedamos en ese garito nuevo y cuando miro el mapa, colega, está en el quinto pino. Entre el metro, el bus y andar, llego con barba y sin ganas de vivir."