En Biobío se usa cuando alguien te vende la pomada con un plan o una promesa y al final te deja pagando, porque era puro cuento o terminó siendo fome. Es como que te hicieron dar vuelta en U y te cambiaron el panorama a última hora. Da rabia, pero igual da risa cuando lo contai.
"El Pancho juró que el carrete iba a estar la zorra y terminamos tomando té donde la abuela, viendo teleseries. Me dio la media vuelta y quedé entero pollo."