En México se usa para decir que algo es trabajo de verdad, del que sí pesa y no es puro cuento. Puede ser una chamba formal o una tarea bien pesada que te trae en friega. Es como decir: aquí ya no hay jueguitos, toca ponerse a jalar en serio. Y sí, cansa sabroso.

"Pensé que ser barista era nomás hacer dibujitos en el café, pero nel: hora pico, pedidos raros y el jefe encima. Esto sí es chamba de a de veras, ya hasta sueño con capuchinos."

Se dice cuando un trabajo es de verdad, el que sí te pone a sudar y no es puro cuento. Puede ser pesado, demandante o con mucha friega, pero también con ese toque de orgullo de decir: aquí sí se chambea. En el norte se oye bastante, y suena a que no vienes a hacerte güey.

"Me metí de mesero en la taquería y no manches, eso sí es chamba de a de veras: fila hasta la banqueta, salsa por todos lados y el patrón gritando que no afloje."

En CDMX se dice para hablar de un trabajo de verdad, de los que sí pesan y no son puro cuento. Puede ser una chinga, algo formal o una responsabilidad seria, como cuando ya hay horario, jefe, pendientes y cero margen para hacerte pato. Vamos, que ya no es hobby ni favorcito, es chamba en serio.

"Pensé que lo de community era subir memes, pero nel: juntas, reportes y clientes intensos. Ya vi que esto sí es chamba de a de veras, hasta me traje topper y café."

Se dice cuando alguien por fin trae un trabajo serio, estable o “de verdad”, no un changarro improvisado ni una chambita de mientras. Es como presumir que ya se puso las pilas y que ahora sí hay sueldo fijo, horario y hasta prestaciones. Y claro, también sirve para justificar el gustito del fin de semana.

"Mario cayó bien orgulloso con que ya trae chamba de a de veras y al rato andaba viendo asadores bien caros, porque según él ahora sí alcanza pa’ la carnita asada."

Se dice cuando por fin tienes un trabajo “de verdad”, o sea, uno formal y serio, con horario, responsabilidades y, si Dios quiere, sueldo decente. También se usa medio en broma para ese curro que ya no es de jueguitos y te trae en friega. En Guadalajara suena muy natural y bien mexa.

"Ya me salió chamba de a de veras, güey: entro a las 8, salgo quién sabe cuándo y hasta me dieron gafete. Mi mamá ya anda presumiendo que soy adulto funcional."

Se dice cuando por fin tienes un trabajo de verdad, de los que son serios y con responsabilidad, no un rebusque ni una vaina a medias. Es como decir que ya te tocó la vida adulta: horario, jefe, presión y cansancio real. Suena muy venezolano y bien callejero, con ese toque de orgullo y queja a la vez.

"Ahora sí, pana: conseguí una chamba de a de veras en la portuaria. Ya no es estar inventando con Excel, aquí si te pelaste con un informe, te cae el jefe y se te va el fin de semana."

Se dice cuando un curro es de verdad, serio y con responsabilidad, no una chapuza ni un favorcito. Es como remarcar: esto ya no es juego, aquí hay que currar y responder. Muy mexicana, y suele salir cuando alguien presume o cuando toca ponerse las pilas. Y sí, a veces suena a regaño con cariño.

"No me salgas con que es un proyectito, compa: esto es chamba de a de veras. Mañana a las ocho, café en mano y sin pretextos, que el jefe ya anda oliendo el desastre."

Expresión muy mexicana para hablar de un trabajo serio, formal y con responsabilidad, no una chambita improvisada que haces por mientras. Se usa cuando algo implica compromiso real, presión y consecuencias si la riegas. Es como decir que ya estás jugando en ligas mayores, así que más te vale ponerte las pilas.

"Ya no ando de godín temporal, ahora sí traigo chamba de a de veras, con junta a las ocho, tráfico infernal y jefe que se pone loco si llego dos minutos tarde."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!