En Venezuela un rumbón es una fiesta grande, intensa y bien pasada de rosca, de esas que arrancan un viernes y uno no sabe en qué momento se acabaron. Hay música a todo volumen, gente bailando hasta con la escoba y vecinos resignados. Es básicamente un fiestón legendario, y hay que admitir que cuando sale bueno se recuerda por años.
Se dice cuando la fiesta es enorme y prendida, de esas que se sienten en toda la cuadra. Un rumbón no es una reunión tranquila, es música a todo taco, gente entrando y saliendo, baile hasta tarde y chisme garantizado. Si no te invitaron, duele. Y si fuiste, al otro día te cobra con guayabo.