Golica
Se dice cuando te entra un ataque de risa tonto e imparable, de esos que aparecen justo cuando no toca, en una misa, una reunión o en la mesa con la familia. Intentas ponerte serio, aprietas los labios, miras al suelo, pero cuanto más te aguantas, peor te da. Y claro, acabas haciendo el ridículo.
"En la comunión del crío, el cura hablando y a mi primo le dio la golica. Se atragantó con el refresco, se puso rojo y mi tía lo fulminó con la mirada."