Se dice cuando alguien se descontrola y arma alto quilombo en una fiesta o juntada, dejando a todo el mundo mirando. Puede ser por ponerse pesado, hablar de más, hacer papelones o chamuyar a cualquiera que se cruce. Vamos, que en vez de pasar desapercibido, prende fuego el ambiente y se roba el show para mal.
"Anoche Juan quemó el rancho en el cumple de Mariana: se subió a bailar arriba de la mesa, tiró un vaso y encima andaba chamuyando hasta al gato. Un desastre, boludo."