Se suelta para decir que algo está brutal o que alguien tiene un coraje y una capacidad tremendas. Es como soltar un “qué crack” pero con sabor del sur de Colombia. Sirve para aplaudir una hazaña, un trabajo bien hecho o a alguien que no se raja ni con el frío ni con la mala suerte. Y sí, suena poderoso.
"¿Viste cómo dejó el carro después de esa raspadita? En una tarde lo cuadró completico, sin quejarse. ¡Qué berraquera ese man!"