Expresión bien uruguaya para decir que sí con ganas, como un sí señor lleno de entusiasmo y buena onda. Sirve para confirmar planes, aprobar ideas o mostrar que estás totalmente de acuerdo con algo. Es corta, directa y tiene ese gustito charrúa que la hace sonar más firme y canchera que un simple sí.
En Atacama se usa propio como una respuesta corta para decir que sí, que estás totalmente de acuerdo y te subes al plan sin pensarlo mucho. Es como un sí obvio, casi con cara de qué duda cabe. Suena relajado, buena onda y muy de conversación entre amigos, y la verdad es que tiene bastante estilo.
En Lara, propio es un adjetivo comodín para decir que algo quedó muy bien, fino o de altísima calidad. Se usa para comida, ropa, planes, personas, casi cualquier cosa que esté en su punto. Si algo está propio, es porque no le sobra ni le falta nada y da gusto verlo o probarlo, la vaina quedó seria.
En Atacama se usa propio para decir que alguien tiene que hacerse cargo de las consecuencias de lo que hizo, sin andar llorando ni buscando culpables ajenos. Es como un recordatorio de que la embarrada es tuya y te toca apechugar. Muy en la onda de a lo hecho, pecho, pero con sabor bien nortino y directo.
En Táchira decir que algo está propio es decir que está brutal, bien hecho, de calidad y como debe ser. Se usa tanto para comida, ropa, planes o hasta para halagar a alguien que hizo algo muy bien. Es como darle sello de aprobación tachirense, y hay que admitir que suena fino.
En La Pampa se dice propio cuando algo queda justo como tiene que quedar: perfecto, bien hecho y re a medida. Sirve para un asado, una jugada, una frase o hasta para alguien que cae parado en cualquier situación. Es como decir que estuvo impecable, sin vueltas. Y sí, suena simple, pero pega fuerte.