Se dice cuando estabas hablando, pensando o contando algo y, de repente, se te va la idea y ya no sabes por dónde ibas. Pasa por distracción, por nervios o porque te interrumpen y tu cabeza se va a dar una vuelta. Vamos, que te quedas en blanco y toca pedir que te repitan.
"Estaba echando el cuento con la profe y, de la nada, perdí el hilo. Me quedé mirándola como bobo y me tocó decirle: profe, ¿en qué iba?"