Se dice de alguien que no aporta nada, que no mueve un dedo o que no rinde ni poquito. Vamos, que está de adorno y encima estorba. Se usa mucho para echar carrilla cuando alguien se queda tirado sin ayudar, sin chambear o sin ponerle ganas. Suena medio burlón y bien directo.
"Oye, desde la cuarentena tu primo nomás está tirado viendo la tele y no da ni gamba. Ya dile que se pare, aunque sea a lavar los trastes."