Se usa para decir que hay que estar bien abusado, bien al tiro, poniendo atención a todo lo que pasa alrededor. Es como recordarle a alguien que no se duerma en sus laureles porque siempre hay algún vivo queriendo pasarse de lanza. Y la neta, en ferias, camiones y mercados, más vale andar a las vivas que andar llorando después.
Se dice de alguien que anda bien trucha y con el radar prendido, atento a todo y sin dejarse agarrar en curva. Es estar listo para reaccionar, cachar la movida al vuelo y no caer en bromas, albures o mañas. Muy de calle, de esos que no se duermen ni tantito. Y la neta, se agradece.