En Boyacá y en buena parte de Colombia se dice cuando algo está facilísimo, regalado, sin misterio. También puede usarse para decir que algo está a la mano, servido para que cualquiera lo agarre o lo haga sin sudar. Vamos, que está tan fácil que hasta da risa.
Se usa para decir que algo está facilito, sin mayor ciencia, casi regalado. Es como cuando ves una papaya bien madura y sabes que con un par de cortes ya está lista. Ideal para restarle drama a tareas, exámenes o cualquier cosa que la gente anda exagerando. Y la verdad, suena tan sabroso que hasta dan ganas de usarla más.
Expresión muy usada para decir que algo está facilito, sin mayor esfuerzo, casi regalado. Se usa mucho para exámenes, tareas o cualquier cosa que no representa un reto serio. Viene de la idea de que la papaya es blandita y se parte sin hacer fuerza. Y hay que admitir que la comparación es bastante sabrosa.