Se usa cuando alguien se monta un dramón por algo mínimo, como si estuviera actuando en una telenovela de las intensas. Es exagerar todo, llorar, pelear o hacer show por cualquier cosa. Básicamente es hacer más escándalo del necesario, y hay que admitir que a veces el espectáculo entretiene bastante.
Se dice cuando alguien se pone dramático y arma un escándalo por una bobada, como si todo fuera una telenovela. Es ese momento en que exageran, hacen show, se victimizan y te toca aguantar el capítulo completo. Muy de regaño con cariño, para bajarle dos rayitas al drama.
Se dice cuando alguien se pone dramático y exagera un problema chiquito, como si estuviera actuando en una telenovela. Es armar escándalo, hacer show y volver cualquier bobada un capítulo de hora y media. Sirve para bajarle el volumen al drama y decirle a la otra persona que se calme un toque, sin tanta película.