Se dice cuando alguien se suma a una moda o a un plan porque está pegando duro y parece que deja plata o ventaja. Vamos, el típico subirse al carro, pero con sabor llanero y un toque burlón, como diciendo: no te hagas el original, que vienes por el premio cuando ya está servido.
"Epa, ahora todo el mundo está vendiendo licor artesanal por Instagram. Dale pues, vamos a montarnos en el tren del ñeñe y armamos el negocio antes de que se enfríe."