Se usa cuando alguien arma un escándalo enorme por una tontería, como si estuviera montando un show con payasos, luces y todo el drama. Es esa persona que exagera, grita, llora o discute por algo mínimo. Vamos, que convierte cualquier chorrada en una telenovela de máxima audiencia, y a veces hasta tiene su gracia verlo.
Se dice cuando alguien arma un escándalo o monta un drama enorme por una tontería, como si hiciera falta carpa, payasos y megáfono. También vale para situaciones que se vuelven un caos porque alguien las calienta más de la cuenta. Vamos, que en vez de hablarlo normal, te montan el show y te dejan la tarde fina.
Se dice cuando alguien arma un show innecesario, exagera un problema o hace un escándalo por cualquier bobada, como si estuviera montando un espectáculo con carpa y todo. Va perfecto para cortar el drama y bajarle el volumen a la gente intensa. No es insulto fino, pero sí un jalón de orejas con humor.