En México se usa para decir que algo te gusta, te convence o te da buena espina. Es como soltar un sí con vibra tranquila, sin tanto drama. También vale para planes, ideas o gente: si te late, le entras. Suena bien chilango, bien de compas, y queda perfecto para decidir en corto.
Se usa para decir que algo te da buena espina o que te vibra, como una corazonada. También vale para expresar que algo te apetece o te convence: Me late ir, me late ese plan. Es muy de México y suena natural en charla diaria. Si lo dices en otros lados, igual te miran raro, pero se entiende.
Expresión muy chilanga para decir que algo te gusta, te convence o estás de acuerdo con el plan. Es como darle un sí emocional, con todo y buena vibra. Se usa para planes, personas, ideas o hasta comida. Y hay que admitir que suena más sabroso que solo decir que sí.
Se usa para decir que algo te gusta, te convence o te suena buena idea. Es como un “va, jalo” pero más de vibra, como si el corazón te hiciera check y dijera: sí, por ahí es. Muy de México, y en Jalisco se oye un montón cuando algo te prende o te interesa.
Se usa para decir que algo te gusta, te convence o te da buena espina. Es como un “me suena bien” o “jalo”, pero más de vibra e intuición. También vale para planes, ideas o gente: si te late, le entras. Y si no te late, mejor ni te metas, la neta.
Se usa para decir que algo te gusta, te apetece o te da buena espina. Es como un “me mola” o “me suena bien”, a veces con ese puntito de intuición de “esto va a salir chido”. También vale para planes: si te late, te apuntas. Y sí, suena a corazón, pero aquí manda el gusto.
En México se usa para decir que algo te gusta, te convence o te parece buena idea. Es como dar el visto bueno con buen rollo, sin sonar tan serio como un sí formal. Puede ser para planes, personas, comida o casi cualquier cosa. Es de esas frases que suenan relajadas y hasta un poco coquetas, la neta.