Se dice cuando alguien anda tan raro, sospechoso o pasado de lanza que te dan ganas de marcarle a la poli. No siempre es literal, muchas veces es puro cotorreo para exagerar que la situación ya se salió de control. Sirve para señalar lo absurdo o lo inquietante con humor, bien de barrio.
"El vato trae un cono en la cabeza y le está rezando al Oxxo, neta ya alguien que llame a la patrulla porque esto se puso bien raro."