Se dice cuando te vas a meter al agua o a quedarte empapado, ya sea por lluvia, piscina o mar. También se usa en plan broma para desaparecer un rato y “refrescarse” o bajar revoluciones. Lo de hacerlo con la pareja puede pasar, pero no es la idea fija. En el sur, con lluvia, pega perfecto.
"Compadre, está cayendo a cántaros. Yo cierro el kiosco y me voy a remojo, una estufa prendida y un matecito pa’ capear el temporal."