Se dice cuando alguien está en Babia, despistado o a su bola y no se entera de lo que pasa. Vamos, que su cuerpo está aquí pero la cabeza se le ha ido de excursión. Se usa mucho para cortar el despiste en clase, en el curro o en una charla cuando alguien se queda mirando al infinito.
Se dice cuando alguien está empanado, despistado total o no se entera de nada de lo que está pasando. Vamos, que está en el mundo de Yupi.
Se dice cuando alguien está despistadísimo, en su mundo, sin enterarse de lo que pasa alrededor. Vamos, que la cabeza la tiene en Cuenca y el cuerpo en la reunión. Vale para un colega que no pilla una indirecta o para el que se queda mirando al vacío mientras todo arde. Muy castizo y muy útil.